miércoles, 31 de diciembre de 2025

14- La transformación de Barcelona

 


Conviene ahora entrar de nuevo en materia, y no sería justo hacerlo sin detenernos en la evolución que tendrá la ciudad de Barcelona, destinada a convertirse en la capital turística europea por excelencia, y quizás incluso del mundo entero.

Lo dijo el otro día Mercadal:   

—Hay que partir de esta premisa, irrefutable al cien por cien: ‘Barcelona és bona si la bossa sona’, que traducido del catalán significa que ‘Barcelona es buena si la bolsa suena’. No lo decimos nosotros, sino que lo han dicho generaciones de sabios, analistas y personas del pueblo, decididas a desentrañar el secreto de la ciudad. Este principio dará legitimidad, alas y aliento estratégico a las irrupciones polimonárquicas que todos conocemos, que mutará el atractivo turístico para dar un salto de gigante. Se puede decir que esta emergencia de las nuevas ideas disparará la curva de los cambios y de la asistencia de visitantes de una manera exponencial, lo que explica el obligado traslado de la capitalidad política, administrativa y financiera hacia las regiones del sur tarraconense, ante la imperiosa necesidad de administrar esta nueva complejidad generada por el ecosistema turístico de Barcelona, sin distraerse en otras responsabilidades. Y se entiende que las primeras tentativas de gestionar los múltiples linajes temáticos, a cargo de los llamados Llampecs de Reus, hayan tenido lugar en una ciudad pragmática, realista y trabajadora como es la citada Reus, sede que será del nuevo parlamento neomonárquico o Corte de Tronos y Tronas de Cataluña, instalado en un gigantesco complejo arquitectónico en forma de templo romano, similar al actual Teatro Nacional pero cinco veces mayor, dedicado todo él a las diversas cámaras representativas del país.

Vi que mis palabras habían causada una cierta sensación, y pensé que valía la pena proseguir explicando algunos de los pormenores de estas fenomenales mutaciones.

—Sí, amigos, Barcelona será sede de dos de los linajes principales de Cataluña: la corte de la Reina del Amor, ubicada en el Palau de la Música, y la corte de los Reyes de la Arquitectura, instalada primero en un gran museo que se construirá en Montjuic, y más tarde en el nuevo edificio anfibio que saldrá de la playa de Badalona mar adentro como una lengua de tierra con su gigantesca burbuja de cristal en su extremo marítimo, por lo que será llamada ‘La Bola de Cristall, alusión al quehacer arquitectónico de carácter futurista de esta casa real. Dos monarquías arquetípicas y estratégicas sin igual, complementarias al tratar la una las cosas del corazón relacionadas con el cuerpo, y la otra, las referidas a la tierra y en cómo los humanos nos adaptamos para vivir en ella.

      Y levantando el dedo añadió Mercadal:

—Ahora, que nadie piense que a los barceloneses les bastarán estos dos linajes. En absoluto. La fiebre imaginativa que se disparará en la ciudad se manifestará en una multitud de ocurrencias monárquicas de todo tipo, a pesar de imponerse algunas líneas maestras que continuarán las que ya hace años funcionan, por ejemplo, el palo de los Móviles y demás juguetería tecnológica de la comunicación. En efecto, se establecerá una monarquía que instaurará Barcelona como la Capital Mundial de la Telefonía Móvil de una vez por todas y para la Eternidad, extirpando de este modo el miedo visceral que tienen los barceloneses de que los interesados en esta materia escojan un día otra capital. Esto ya no podrá ocurrir nunca, y el maridaje de la ciudad con la telefonía móvil y la celebración del World Mobile Congress tendrá unas consecuencias absolutamente despampanantes en cuanto a la capacidad de comunicarse los barceloneses entre sí y con los demás terrícolas, los cuales querrán estar conectados a toda costa con los ciudadanos de la capital catalana, como si hacerlo otorgara al afortunado un plus de modernidad y de prestigio para avanzar y desarrollarse en los arcanos de las nuevas tecnologías, los negocios emergentes y las relucientes startups.

Casi aplaudimos al escuchar aquellas inspiradas palabras de nuestro querido amigo doctor.

—La importantísima Monarquía de los Títeres también tendrá su sede en Barcelona, una vez vencida la guerra que estallará entre los partidarios del Museo del Teatro y el de los Títeres. El sector de los actores, siempre dominante en el seno del Instituto del Teatro, no encontrará oportuno que los títeres monopolicen un museo para sí solos, ya que los querrán metidos en un par de habitaciones de su flamante Museo del Teatro, lleno de vestuarios de la Margarita Xirgu, de carteles y fotografías de época del gran actor Borràs y los no menos importantes vestuarios sudados unos y dibujados los otros por el trascendental Adrià Gual. Será una pugna que durará años pero que al fin los títeres saldrán victoriosos, cuando consigan un espacio mil veces mayor y más adecuado para museo y centro de arte, con profusión de salas para talleres, para la exhibición de piezas de todo tipo y para las representaciones en vivo. 

—Al centrarse el Instituto del Teatro pura y exclusivamente en la fabricación de actores para el siempre pujante Teatro Catalán y las series de TV3, cuya monarquía residirá en Girona, como ya se ha dicho, así como en la educación teatral de los estudiantes de canto de las universidades operísticas de Vic, sean de naturaleza humana o animal, podrán los títeres por fin independizarse y tener una escuela propia que estará al lado de su fastuoso Museo de títeres, situado en el barrio de Sants, muy cerca de la parada de metro de Hostafrancs. Como es lógico, no tardará mucho en emerger un linaje dedicado a los títeres, que tendrá un rey y una reina de larga periodicidad, con reinados que durarán diez años como mínimo, los cuales serán de naturaleza titiritera con un equipo de manipuladores de lujo, seleccionados entre los candidatos y candidatas que llegarán de todos los países del mundo a cientos, atraídos por la fama de la escuela barcelonesa y su museo. Como es fácil imaginar, los dos monarcas, que cambiarán a menudo de aspecto, maestros como serán del disfraz, disfrutarán de unos atributos y de unos protocolos de actuación del todo insólitos, con festividades especiales para salir a pasear en sus carrozas, integrados a su vez, cuando el calendario festivo lo reclame, con las comparsas de gigantes y cabezudos de los demás personajes icónicos de la ciudad y del país.

Rumbau, que aquel día nos acompañaba, asintió con la cabeza, contento de escuchar un vaticinio tan cercano a sus intereses.

—Ahora bien, lo que más destacará de esta monarquía será el gran muñeco autómata que se levantará en la playa de la Barceloneta, sobre el vertedero de desechos que la divide por dos, de unos treinta y cinco metros de altura, más grande incluso que el famoso Coloso de Rodas. El autómata moverá la cabeza, los ojos, la boca y los dos brazos: uno armado de una cachiporra que empuñará con gesto alegre y elegante, y el otro saludando y dando la bienvenida a los forasteros que lleguen en barco o en avión, al ser visible desde las largas distancias. Esta figura representará al primer rey del linaje de los títeres, llamado Perico I, Rey de los Putxinel·lis, que llevará una especie de barretina en la cabeza de color rojizo que se moverá a merced del viento, produciendo una imagen de impacto de mucha vitalidad y dinamismo. La punta del garrote llevará una potente luz giratoria que tendrá funciones de faro, bien atendido las veinticuatro horas del día por un titiritero jubilado, cargo que será rotatorio cada dos meses. Esta figura monumental, debido a su disposición estratégica en el cielo de Barcelona, será utilizada tanto por los servicios de control aéreo de los dos aeropuertos de la ciudad, como por los servicios de la meteorología, por lo que las predicciones del tiempo con relación al sol, la playa y el mar disfrutarán de unas mejoras sustanciales.

Nos detuvimos un instante, como si todos viéramos en la lejanía la imagen de aquel coloso monumental surgir en el lugar indicado de la playa. Mercadal, que tenía un día realmente inspirado, continuó diciendo:

—Un linaje que sorprenderá a mucha gente será el de los Reyes del Tango, al ser esta una especialidad de danza de salón de origen no catalán. Pero hay que tener en cuenta que Barcelona se habrá convertido, en los próximos años, en una capital indiscutible en cuanto a la música y los maestros de baile de Tango, con especialistas que inventarán nuevos pasos elaborados desde el pensamiento matemático, basados en las teorías computacionales del genial Francesc Bofill, un virtuoso del llamado 'tango de la mente', lo que revolucionará los ritmos y las técnicas de baile. Los Reyes del Tango, que también serán llamados de la Milonga en algunos casos, adquirirán locales dispersos por la ciudad, que ellos preferirán en vez de disponer de una sede central. Esto les permitirá estar presentes en todos los barrios de Barcelona, y muy pronto extenderse por otras poblaciones de Cataluña, lo que multiplicará la captación de adeptos a su música, mientras a la vez se luchará para que cada una de las múltiples sedes monárquicas disponga de una orquestina propia de maestros muy refinados. Todo esto será posible gracias a la poderosa visión estratégica de las nuevas presidentas de la Generalitat, que instaurarán una política de importación de músicos de Argentina y del Uruguay, que no dudarán en acudir a una plaza como Barcelona, muy pronto considerada como la principal capital tanguista del mundo.

Nos quedamos todos de piedra al escuchar aquellas predicciones tan enardecedoras. Como puedes ver, querido conciudadano, las sorpresas que nos tiene reservada Barcelona son para maravillar al más escéptico y desganado de los mortales, con unos cambios que transformarán la vieja fisonomía de la ciudad de una manera hiperbólica.

Corominas, que como buen periodista que es, está muy informado de las cosas que ocurren y se dicen de la ciudad, preguntó:

—Lo que dices, Mercadal, suena a música celestial, sobre todo para los que se sienten atraídos por esos palos, pero me gustaría saber tu opinión sobre eso que tanto se habla hoy en Barcelona: ¿re reconciliará la población barcelonesa con su ciudad, aquejada hoy por la invasión turística, y muy gruñona con el desarrollo de esta industria que tanto da a los ricos, y tan poco a los pobres y medianos?

—Gracias por tu comentario, Corominas, pues sin duda se trata de uno de los asuntos más importantes, sobre el cual hemos tratado largamente con Bastides, y que hallará una solución satisfactoria allá por los años cuarenta de este siglo, según nuestros cálculos.

Decidí intervenir, pues vi a Mercadal un poco cansado, seguramente a causa del intenso sol que teníamos aquel día.

—En efecto, el problema principal de esta cuestión aparentemente irresoluble es y será, todavía por un largo período de tiempo, este desajuste entre la riqueza que deja el turismo a la ciudad y la poca por no decir nula repercusión que tiene en los bolsillos de sus ciudadanos, en especial de los más necesitados. Un desajuste que, sumado a las facilidades dadas a los visitantes acaudalados para instalarse en los mejores pisos y edificios de la ciudad, impide que haya un apoyo masivo al aluvión turístico. Harán falta unos cuantos años de protestas contra la parálisis de las administraciones para que surjan reacciones favorables a un arreglo consensuado para todos. Dos factores catalizarán el cambio: la aparición de los primeros polimonarquismos y la indignación de los hoy llamados expats al ver que ellos también serán tan víctimas de este desequilibrio como la población oriunda de la ciudad, cada vez más menguante y deshilachada. Igualmente habrá que esperar cambios en la política, con este alegre movimiento de que a partir de los años cuarenta, todos los presidentes de la Generalitat serán mujeres. 

Vi que los de la Colla escuchaban con mucha atención sobre este asunto tan peliagudo que tanta tinta ha derramado en las redacciones de los periódicos. Un tema que hoy está muy de moda, pero que irá decayendo a medida que los fervorosos jóvenes que capitalizan esta protesta se vayan situando en los entramados municipales de centros y asociaciones culturales para el entretenimiento de la juventud. 

—Lo que quiero decir es que el maná polimonárquico, cuando empiece a enraizarse en nuestra ciudad, lo irá transformando todo, para bien de la mayoría, aunque siempre habrá los que protestarán contra la idea monárquica, algo inevitable en un lugar como Barcelona, tan dada a pelearse consigo misma mande quién mande.

—¡Una verdad cómo un templo, sí, señor! —exclamó Mercadal, muy contento de haber dado a conocer nuestra posición sobre este espinoso asunto. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario